miércoles, 24 de noviembre de 2010

Milion - Play

Miércoles 24 de Noviembre. Tarde de calor. Desde las 17:45 estamos en Milion, lugar de nuestra primera salida formal. Casi dos meses después.

Pedimos dos cervezas Otro Mundo (una metáfora, quizás).
Red Strong Ale la de Wences y Nut Brown Ale la de Helenita. Papas horneadas con una salsa levemente picante. Buen servicio. Los productos: promedio.

Releemos antiguos mails, de hace casi un mes. Releemos el blog. Hoy amanecimos juntos. Hace un rato fuimos a cambiar el perfume que le había obsequiado. El original fue Flower de Kenzo. Luego lo cambió por el 212 Vip de CH. Ahora quiere el Play Intense de Givenchy. Juega conmigo. Cierto.
No obstante tomando juego como un sistema reglado, yo (Wen) cambié las reglas de interrelación de los elementos, por lo tanto los redefiní.

Contexto ideal. Petit Hotel, ahora un Ruca Malen Cabernet Sauvignon. Ella vuelve del toilette y huele tan bien como siempre.... algún perfumista quiere ayudarme a definir sus descriptores? no logro identificarlos. son tan característicos que no puedo definirlos....

Sonaba Pet Shop Boys (versión de Where the streets have no name, Go west, Domino Dancing...).

Nos podemos llegar a enamorar, ojo! (Ver entrada de Prohibido enamorarse).

Inseguridad

Una de las grandes preocupaciones de algunos argentinos es la Inseguridad. Con Helenita compartimos ese sentimiento pero no por los pibes chorros sino por qué siente el otro por uno.

Inseguridad de que yo (Wen) la lastime.
Inseguridad de que ella lo deje a él.
Inseguridad de qué pasará si esto no funciona.
Inseguridad respecto de la fidelidad (miedo de Wences).
Inseguridad de qué siente realmente Wen por Helenita.

Realmente incerteza porque: todo es ideal pero nadie puede garantizar qué va a sentir en un mes, un año o diez. Ni siquiera el más 'garantista'...
Esa incertidumbre genera un poco de angustia, sin embargo es la que hace que querramos conquistarnos cada vez que nos vemos. (Certificamos, los Editores del Blog, los esfuerzos de Wenceslao).


Joder!!! Basta de inseguridad, entreguémonos (y casémonos!!)

lunes, 8 de noviembre de 2010

Mens sana in Corpore sano

Hoy: Vida sana en Quimbombó. (Honduras 4567). Palermo.
Suena Floyd en versión bossa. Nos sentamos frente al ventanal que da a Plaza Armenia.
El lugar tiene mucha calidez, el servico es modesto.

Helena pide un jugo helado de jengibre, pomelo rosado, menta y granadina, exquisito.
Wen pide un te verde en hebras (diseñado por tealosophy): Green Geisha. Es rico y viene a la mesa en una tetera muy pequeña de hierro. La misma es muy delicada pero el metal no le da buen gusto al té. También pedimos una granola con miel y yougurt y unas tostadas con mermelada y queso blanco. El pan es integral, casero, y super rico.
El auto engaño empieza (ver otra entrada), y la merienda continúa, sin solución de continuidad, con 1 caipirinha...y después otra (ver fotos). Excelente! Helena opina que fue su mejor caipirinha. Contexto atardecer de un día agitado. Proporción justa de lima, azucar, hielo, cacasa.

Crítica: Wences no la llevó a la terraza.
Primera conclusión: la perfección no existe. Helenita siempre encontrará que algo pueda ser mejor. Ambiciosa o hincha pelotas?

Ground Zero

Hoy empezamos de Cero, dijo ella (ya con su sonrisa divina -con una pinta de cerveza y una caipirinha encima). Recordemos que le gusto más (o le gusto) cuando está borracha.

Hubo advertencias, es cierto. Las reglas estaban escritas. Ultimatums. Tres telegramas de despido, finalmente rotos. La paciencia de Helenita rota.

Me pasó a buscar por casa para ir a tomar algo en Palermo para, formal y educadamente, decirme adios.
Wen (yo) crzuaba los dedos que paasaramos el umbral necesario de alcohol en sangre y ahí podía llegar a ablandarse. Obviamente no tenía chances de ser impuntual, eso no iba a influir en su humor pero, el lugar casi me hace perderla.

Limbo Club (Costa Rica 4500), lindero a Quimbombó. Terraza al aire libre, ambos miramos a la Plaza Armenia.
A las 21:15hs ya no sirven sandwiches ni platos (estuve por ir a preparlos yo mismo, con tal de complacer a Helenita).

Cuenta en rojo. EStoy sin crédito. No tengo margen. Me manda, me ordena, me provoca y tengo que asentir como un alumno de Shaolín. Sumisamente. Tengo que agachar la cabeza. Psicópata.
Por qué los meseros no me ayudan? por qué no está Andy K? Por qué huele tan bien?!!

Ella me define como ingenuo, cute. Discutimos quien tiene el poder. Jugamos con la paradoja del 'Dominame'. Le fascina el juego del poder.

martes, 2 de noviembre de 2010

Prohibido Enamorarse

La consigna de Helenita parece ser la anterior. Creo que hasta lee eso en cada lugar donde no se puede dejar aparcado el auto.

Resistencia de ella negándose. Resistencia mia en la lucha por conquistarla. Ahora a todo o nada. Quedan 96 barras.


Trastorno Narcisita de la Personalidad (de Wences)

El trastorno narcisista de la personalidad es un trastorno de la personalidad del grupo B (desórdenes dramáticos, emocionales, o erráticos). Poseen un patrón de grandiosidad, fantasías de éxito, tienen necesidad de admiración, falta de empatía. Esperan reconocimiento, poder, brillantez, belleza o amor. Exigen admiración excesiva. Debe darse en diversos contextos y cumplir con cinco o más de los siguientes ítemes: (según pautas del DSM IV) [1]
  • Grandioso sentido de la autoimportancia; por ejemplo espera ser reconocido como superior sin unos logros proporcionados.
  • Preocupado por fantasías de éxito ilimitado, poder, brillantes, belleza o amor imaginarios.
  • Cree que es "especial" y único, y que solo puede ser comprendido por personas que son especiales o de alto estatus.
  • Exige una admiración excesiva.
  • Es muy pretencioso; por ej. recibir trato especial o que se cumplan automáticamente sus expectativas.
  • Interpersonalmente explotador, saca provecho de los demás para alcanzar sus propias metas.
  • Carece de empatía, reacio a reconocer o identificarse con los sentimientos y necesidades de los demás.
  • Frecuentemente envidia a los demás o cree que los demás le envidian a él.
  • Presenta comportamientos o actitudes arrogantes o soberbios.

viernes, 29 de octubre de 2010

Código de Barras

La propuesta es conquistar a Helena en 100 barras. Me da esa chance. Un juego y, como tal, tiene reglas:
1. Visitaremos distintas barras de Buenos Aires y quizás también del interior.
2. Entre trago y trago podemos charlar, oponiendo la resistencia a la seducción, el divague a la reflexión, la superfie para deslizarse a la profundidad para pensar, el silogismo a la intuición creativa.
3. Queda prohibido por cualquiera de sus dos miembros orgánicos (Wences y Helena) asistir o permanecer con ganas inferiores a 6 (1 a 10).
4. Los temas son libres y fluyen (igualmente se pueden proponer temas previamente).
5. Habrá invitados que aportaran a las discusiones, procurarán fomentar este bizarro y divino vínculo.
6. Los encuentros en las barras serán generalmente con la netbook a fin de registrar (al menos) una entrada como testimonio de la salida. La mayor espontaneidad posible será exigida.
7. Los invitados se indicarán en el encabezado de la entrada con la forma: Hoy: Andy K. etc.
8. Procuraremos ir encontrando las mejores barras de Buenos Aires. Ésto implica la calidad del servicio, de los productos, específicamente de las mejores preparaciones (tanto los clásicos: Bloody Mary, entre otros; como los tragos especialmente diseñados por el Bartender principal), la vajilla, las sillas y la tersura de la madera bajo la yema de los dedos. Eso es una barra. Todo eso.
9. Eventualmente se compartiran estos encuentros, alimentados por las experiencias y comentarios de lectores y seguidores, y se lanzará el programa de radio intitulado: Código de Barras.
10. Basándonos en la filosofía de vida de Francis Mallmann, buscaremos constantemente la calidad y el goce en el contraste. La barra rústica de una cantina de la Boca con vasos cortos y vino de la casa en Pingüino, y la barra del Oak Bar en el Palacio Duhau. El vidrio y el cristal. Los obreros y los ejecutivos. Todo el espectro y la belleza que hay en cada ambiente.

En las barras hay códigos. Aca se explicitan las reglas de los encuentros, las pautas. Los otros son implícitos, pero operan. La complicidad y reserva del barman, por ejemplo; el tip oportuno.
La barra es para hacer negocios, para hablar con un amigo, para conquistar a una mujer o a un hombre, para reflexionar sobre el día que declina.
Es un lugar de persuación por excelencia.
Es tiempo para convencer (aca aparece el Marketing sutil y sus técnicas). La ficción y la realidad no se distinguen, sospechamos con Helena que es por la luz tenue (siempre en su punto justo), por el alcohol que descontractura, por la expectativa que genera apoyar las manos, mirar las botellas saber que allí se generan historias, que cada bebida tiene su historia (algunas centenarias), que cada una encierra Tiempo (el roble que contiene al cognac, el whisky, sus destilaciones y su guarda). Es lo que necesitamos para disfrutar.

Suena la campana (Bel). Bar is Open.